Necesidades del gato

Gatos. Un poco de historia

Principalmente hemos de saber de dónde vienen los gatos para poder responder a la pregunta y entender sus necesidades básicas. Su antepasado es el gato montés, que proviene de África y Oriente Próximo. Sus congéneres vivían de forma aislada, no en grupo y se alimentaban gracias a la caza de presas pequeñas. Cuando se dio el inicio de la agricultura por parte del ser humano, hace aproximadamente unos 9.000 años, una serie de felinos fueron acercándose poco a poco a los graneros para cazar roedores, comenzando así el proceso de domesticación.

En el siglo XIX se popularizó el gato como animal de compañía  y empezó la cría selectiva de las razas que conocemos hoy en día.

En la actualidad, es importante diferenciar dos formas de vida en los gatos, los que viven en la calle, bien de manera solitaria o en colonias cercanas a una fuente de alimentos, como puede ser una basura o alguna persona que les da de comer, y que han quedado más asilvestrados, y los gatos caseros con o sin raza.

Los primeros llevan una vida más parecida a sus antepasados, algunos cazan  presas para comer, defienden su territorio de otros gatos, descansan, procrean, trepan a los árboles, corren… en cambio los caseros tienen una vida mucho más cómoda, nosotros les damos un techo, cariño y alimento diario, todo hecho, que es un lujo, pero nos olvidamos o no sabemos cual es la esencia de nuestra mascota, de donde viene y qué necesita para ser feliz y estar completa.

Necesidades de nuestros gatos

Por ello vamos a valorar a continuación esas necesidades para ponerlas cuanto antes en práctica:

– El gato es un animal carnívoro estricto que caza muchas veces al día pequeñas presas, preferiblemente por la noche, dedicando entre 6 y 8 horas al día a esta actividad. Por este motivo no debemos racionarle la comida si no que tenga siempre algo disponible, pero a su vez, por este tipo de alimentación, los animales pueden hacerse sedentarios y obesos, porque no dejan nunca de comer. Esto podemos evitarlo proporcionándoles la comida dentro de juguetes específicos para ellos donde el gato se esfuerza para poder comer, gastando energía. Y además si es un gato que no tiene acceso al exterior o no vive con ninguna otra mascota debemos proporcionarles juguetes vistosos y muy variados para estimular la conducta de caza y juego, que haga ejercicio y que no se aburra y entonces coma porque no tiene otra cosa que hacer.

– Al venir de África sus cuerpos están preparados para no tener que ingerir mucha cantidad de agua, pero a largo plazo esa es la causa de la mayoría de los problemas renales de los gatos mayores, por lo que hay que complementar el pienso con alimento húmedo y colocarles en casa fuentes de agua, o dejar algún grifo algo abierto para motivarles, ya que a muchos de ellos no les gusta beber del típico bebedero en forma de plato, si no que cada uno tiene sus manías, así que lo mejor es aceptarlas.

– Es importante que dentro de la casa, que en este caso es su territorio, tengan bien divididas y separadas las zonas de alimentación, juego o caza, descanso y eliminación. Por lo tanto la bandeja siempre en un extremo lejano y muy limpia, ya que es un animal muy aseado y si la zona está sucia se irá a otro lado a miccionar o defecar, en el suelo por ejemplo. El felino  prefiere eliminar sobre superficies blandas, sustratos fáciles de excavar y absorbentes. Si está acostumbrado a un tipo de sustrato mucho cuidado al cambiarlo porque quizás si no es de su agrado también haga las necesidades fuera de la caja. Nunca juntar la zona de la comida con la zona dónde pongamos la bandeja, se sentirán incómodos y se frustrarán.

– Les gusta estar en altura, así que su hogar debe tener zonas con escalones o estantes para que puedan subir, trepar, también cajones o cajas para dormir. Es bueno que salgan al jardín o a la terraza, paseen y exploren, pero siempre con cuidado de que no puedan caer de un balcón abajo o se puedan escapar.

Para evitar que se escapen y no vuelvan o tengan peleas con otros gatos mientras se encuentran por el exterior se han de castrar lo antes posible, a los 8 meses de edad aproximadamente. Castrar también evita micciones inadecuadas, y en gatas algunos problemas de comportamiento como maullidos continuos durante la época de celo y enfermedades a largo plazo como tumores de mama o infecciones uterinas.

– El celo de las gatas es dependiente del fotoperiodo, es decir, aparece aproximadamente en otoño y primavera cuando cambian las horas de luz. Recordar que las gatas no sangran y que pueden estar hasta dos meses con celos intermitentes, por ello es tan aconsejable la esterilización, ya que es una situación estresante para ellas.

– A la hora de introducir una nueva mascota en casa, teniendo ya un gato primero, es muy importante hablar previamente con el veterinario que aconsejará las pautas recomendables para ello. El gato es un animal territorial y puede entrar en conflicto con el nuevo huésped, así que lo mejor es hacerlo bien desde el principio para una buena convivencia en el futuro.

Al gato no se le ha de castigar, sino intentar corregirlo con algo que le motive, y premiarlo. Mucho menos hay que enfrentarse a él cuando está enfadado o asustado, los humanos siempre vamos a acabar perdiendo.  Así  que cuando esté en su peor momento no forzarlo y dejarlo en paz para luego trabajar con él en positivo cuando esté tranquilo. Podemos ayudar con feromonas como el FELIWAY, va muy bien en muchos casos, consúltanos. Solamente se podría utilizar una pistola de agua cuando se estén peleando dos gatos o el gato esté haciendo algo  que en ese momento necesitamos que deje de realizarlo, pero no como rutina.

Recalcar que es muy importante la socialización de los cachorros cuando son pequeños, ya que simplemente eso, evitará la mayoría de los problemas de comportamiento que se pueden dar cuando son adultos.

– Respecto a salir de casa, la mayoría de ellos no están acostumbrados a que les paseemos, a subir en coche… cuando tengamos un viaje o necesitemos llevarlo al veterinario. Para evitar el trauma que pasa tanto el gato como su propietario lo ideal es enseñarle previamente y si puede ser desde pequeños mejor, que todo eso puede ser bueno, porque desde luego si el gato solo entra en el transportín o en el coche cuando va al veterinario, relacionará esos objetos con algo negativo, se asustará y será cuando aparecerán los problemas. Por lo tanto dejamos el transportín abierto en casa y que sea un lugar plácido para él, que se meta y salga cuando quiera. Cuando eso esté conseguido, entonces haremos pequeños recorridos en coche, siempre premiando, jugando, para que el animal se encuentre a gusto. De esta manera no llegará a su destino estresado y nervioso y podremos trabajar mejor con él.

Como he escrito anteriormente, les gusta estar en alto, por lo que nunca deberemos dejar el transportín a ras de suelo en la sala de espera, sino encima de nuestras rodillas o en una silla. En nuestro hospital, además, tenemos una sala de espera exclusiva para gatos, para que la estancia sea lo más amena posible para ellos.

Podríamos estar escribiendo horas sobre los felinos y nunca acabar, tenemos muchas cosas que aprender de ellos, aquí hemos escrito lo más básico pero recordad que estamos disponibles en el centro para responder todas las dudas que tengáis, aconsejaros lo mejor posible y solucionar juntos los problemas, para así conseguir una feliz convivencia.