alzheimer perro

¿Tienen alzhéimer los perros?

Sí, lo tienen, pero en animales se conoce como “Síndrome de disfunción cognitiva” y es un desorden neurodegenerativo asociado a la edad, que aparece a partir de los 7-10 años de vida. Veremos que nuestra mascota está rara, como ausente y no es la misma de siempre.

Normalmente se manifiesta de la siguiente manera:

  • Empiezan a dormir mucho durante el día y apenas por la noche.
  • Deambulan constantemente o se acurrucan en una esquina.
  • Se quedan mirando con la vista perdida.
  • Se encuentran desorientados en su entorno habitual.
  • No responden a órdenes que ya conocían.
  • No reconocen a personas de la familia o mascotas que antes conocían.
  • No saludan cuando llegas a casa.
  • Ya no quieren jugar.
  • No quieren que les acaricies ni les beses.
  • Se orinan y/o defecan encima o en casa.

Cuando algo de esto ocurre lo primero que se debe hacer es acudir al veterinario a explicar el problema y éste descartará que pueda tratarse de una patología física como la pérdida de vista o audición, problemas articulares, enfermedades del tracto urinario… o un problema neurológico que pueda dar lugar a que el perro muestre estas actitudes.

Si no es el caso entonces nos encontramos ante una pérdida progresiva de la memoria en nuestro animal. Es un proceso lento y crónico pero hay cosas que podemos hacer para evitar que vaya cada vez a más, retrasando su avance, ya que por desgracia hoy por hoy no existe nada que lo cure.

Cuantos más puntos de los anteriores mencionados se detecten en el perro, más avanzada está la enfermedad, por lo tanto el problema se agrava, ya que puede reaccionar de manera inesperada a diferentes estímulos y esto puede desencadenar un problema grave de convivencia.

El tratamiento está basado en dos aspectos:

  • Terapia farmacológica: medicamentos psicotropos, siempre bajo prescripción veterinaria.
  • Terapia de modificación de conducta: consiste en realizar una serie de ejercicios que estimulen mentalmente al animal geriátrico. Importante que sean sencillos y que los hagamos en sesiones de pocos minutos varias veces al día para no fatigarlos. El ambiente en el que nos encontremos no ha de ser nada estresante y hemos de ofrecerles buenas dosis de motivación durante el trabajo. Recordad que nosotros podemos retrasar significativamente el avance de la enfermedad.

Como medidas preventivas recalcar que la enfermedad se acentúa si el animal está expuesto a un nivel elevado de estrés, ansiedad o cambios en su estado de ánimo. Por lo tanto, y desde que son pequeños, debemos evitar estas situaciones.  Además una detección temprana de estos problemas puede mejorar la calidad de vida, e incluso alargarla, por ello sería recomendable hacer un chequeo veterinario  a todos los perros mayores de 7 años de forma anual, que se resumiría a modo de ejemplo en la siguiente tabla. No olvidemos que como nosotros, envejecen, así que hay que cuidarlos con muchísimo cariño y, sobre todo, ponernos en su lugar e intentar entenderlos cada día, haciéndoles la vida un poquito más fácil. Veamos esta tabla:

alzheimer perros