parásitos en otoño

Llega el otoño, las temperaturas bajan y muchos propietarios de mascotas piensan que el problema de los parásitos queda atrás. Sin embargo, aunque se sienta como una estación más tranquila, pulgas, garrapatas y otros parásitos siguen activos poniendo en riesgo la salud de perros, gatos y otras mascotas.

¿Por qué el otoño no es una época libre de parásitos?

Es un hecho que el calor intenso favorece la proliferación de pulgas y garrapatas, pero no es menos cierto que estos parásitos encuentran en el otoño unas condiciones que les permiten mantenerse activos.

Por un lado, las temperaturas todavía son suaves en nuestra zona, no son lo bastante bajas para frenar su ciclo.  Por otro, la humedad ambiental que llega con las lluvias otoñales favorece la supervivencia de larvas y huevos. Además, las zonas de hojas caídas y vegetación húmeda les brinda refugio a la espera de un huésped.

¿Cuáles son los parásitos más comunes en otoño?

Pulgas: pueden sobrevivir dentro de casa incluso cuando fuera hace frío.

Garrapatas: siguen activas en zonas de campo, parques y jardines.

Mosquitos: en áreas cálidas como la nuestra, todavía pueden transmitir enfermedades como la leishmaniosis.

Parásitos intestinales: si nuestra mascota explora hojas húmedas, tierra o charcos puede ingerir huevos de parásitos sin que nos demos cuenta.

¿Qué riesgos corre tu mascota?

La picadura o infestación de parásitos no solo es molesta, además transmiten enfermedades graves, como la leishmaniosis o la erlichiosis. Pueden provocar anemias, alergias y problemas digestivos; también puede afectar a las personas de la familia en casos de zoonosis.

5 consejos de prevención frente a los parásitos en otoño

  1. Mantén la desparasitación activa todo el año: consulta a tu veterinario sobre collares, pipetas, comprimidos o sprays.
  2. Revisa a tu mascota después de cada paseo, sobre todo si habéis paseado por zonas con hierba o vegetación.
  3. Evita que beba de charcos o de agua estancada, ya que puede contener larvas y microorganismos perjudiciales.
  4. Mantén limpio su entorno: lava regularmente su cama, mantas y zonas de descanso.
  5. Cuida la prevención y acude a revisiones periódicas para detectar de forma temprana cualquier problema de salud.